La lluvia de inversiones que siempre está por llegar

L

Un aspecto recurrente del relato macrista, aun antes de ser gobierno nacional, es la necesidad de “reinsertar a la Argentina en el mundo”, siendo uno de sus principales efectos virtuosos la llegada de inversiones productivas al país que dinamizarían la economía. Sin embargo, tras dos años de reformas económicas en sintonía con las demandadas “por el mercado”, los números que arrojan las estadísticas cambiarias son contundentes: la inversión extranjera directa (IED) destinada a la producción de bienes y servicios en el país se encuentra prácticamente estancada.

Como se puede apreciar en el gráfico 1, con la desregulación del mercado cambiario a partir de diciembre de 2015, la entrada de divisas por IED aumentó con respecto a los años anteriores, que había sido un período de baja entrada de divisas por IED debido a razones internas -controles cambiarios- y externas -bajo crecimiento y recesión en Brasil y la región, desplome del precio del petróleo y otros commodities-. Sin embargo, en 2017 se terminó estabilizando en niveles bastante modestos para lo que el relato oficial espera de este ítem. El año 2016 cerró con IED neta por USD 2.500 millones, mientras que acumulado de enero a noviembre de 2017 es de USD 2.100 millones, con una merma en la segunda mitad de este año, siendo septiembre de 2017 el registro más bajo desde enero de 2016.

Gráfico 1: Inversión Extranjera Directa – En millones de dólares 

fuente: elaboración propia en base a BCRA

 

Estas cifras están a años luz de distancia de los anuncios por casi USD 40.000 millones de inversión extranjera en período 2016-2017 que muestra el gobierno en su página web de la Agencia de Inversiones y Comercio Internacional. Semejante diferencia se debe a que dicho portal contabiliza anuncios de inversión -más allá de cuándo se concretan, si es que lo hacen-, y se mezcla con aportes del sector público local, mientras que las estadísticas del BCRA cuentan las divisas efectivamente ingresadas por inversiones en el período que lo hacen -i.e. base caja-. Así y todo, cabe destacar que muchos de los anuncios de inversión presentados como “nuevos” en dicho portal del gobierno ya se habían anunciado con anterioridad a diciembre de 2015 -como inversiones de las automotrices Nissan, Renault y Toyota, y varias de las inversiones petroleras en Vaca Muerta-, en incluso algunas ya se estaban ejecutando desde antes.

Keep calm and carry trade.

Volviendo a las estadísticas cambiarias del BCRA, el gráfico 2 nos muestra que el verdadero componente dinámico de la inversión extranjera viene siendo las inversiones en instrumentos financieros, llamada de “portafolio” o “cartera”, donde la estrella es la bicicleta financiera con las -ahora populares- LEBACs, por las cuales se aprovechan los elevados retornos en dólares y a corto plazo. A partir de enero de 2017, en coincidencia con la eliminación de una normativa que imponía un plazo mínimo de permanencia en el país para inversiones financieras, la inversión de portafolio se dispara, alcanzando en los primeros once meses de 2017 ingresos netos por USD 9.300 millones, contrastando con la estancada IED.

Gráfico 2. Inversión extranjera directa y de portafolio – En millones de dólares.

fuente: elaboración propia en base a BCRA

Otra consecuencia -buscada- de la política de desregulación cambiaria es el aumento del volumen de entrada y salida de divisas por inversiones de portafolio, tal como se observa en el gráfico 3 a partir de enero de 2017 -con el cambio normativo antes mencionado-. Una cualidad inherente a este tipo de inversiones financieras es su volatilidad, y en el esquema propuesto por el gobierno actual tienen garantizada su posibilidad de salida del país ante eventos locales -ej. aumento de la incertidumbre cambiaria, la expectativa de devaluación, cambios en la tasa de interés- así como globales – ej. cambios en condiciones financieras internacionales ante suba de tasas en países centrales, crisis internacional-.

Gráfico 3. Inversión de Portafolio – En millones de dólares

fuente: elaboración propia en base a BCRA

En síntesis, la inversión extranjera productiva permanece como un ítem pendiente en la mentada apertura al mundo que impulsa el macrismo, la lluvia de dólares por ahora es sólo financiera, sea para bicicleta o endeudamiento -tal como marcamos anteriormente en otros informes. A pesar de las reformas market-friendly, la experiencia reciente muestra que la inversión productiva se dinamiza cuando existe una demanda interna y regional pujante, lo que plantea dudas sobre la posibilidad de que se recupere significativamente en el corto plazo, mientras el país se expone cada vez más a los riesgos de la volatilidad de los flujos financieros internacionales.

Entradas recientes

Archivos