Ejecución Presupuestaria CABA: Más presupuesto en vivienda pero la misma subejecución

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El paso de un año más en la gestión del Pro en la Ciudad muestra que las prioridades del gobierno porteño no han cambiado y de este modo, algunos problemas estructurales continuarán vigentes, tales como la dificultad para transportarse en la Ciudad,  la situación habitacional de los más vulnerables o la estructura edilicia de las escuelas porteñas.

A fines del año pasado, mediante la firma del pacto fiscal, la Ciudad se comprometió a bajar su déficit. Es decir, dejar de gastar más de lo que recauda, luego de llevar adelante esta práctica por casi diez años. En ese período, lo que no podía pagar con sus recursos propios, lo pagaba con endeudamiento. El objetivo del Gobierno porteño es eliminar el déficit en un solo año (sin gradualismo), a pesar de que el mismo representó un 5% de sus recursos totales en 2017

En este contexto, se puede analizar la ejecución presupuestaria en el 2017 y compararla con lo que se espera gastar en 2018, para así entender cuáles son las prioridades del gobierno porteño.

En primer lugar, en 2017, al igual que todo año de elecciones el gasto en publicidad y propaganda creció respecto al año anterior. En este caso se trató de un incremento del 50%, pasando de $ 830 millones a $ 1.240 millones. Para tomar noción de este monto, podemos compararlo con el que es destinado a mejorar la infraestructura de las escuelas porteñas, donde se gastaron $ 1.680 millones el año pasado. Es decir que por cada peso que gastó la Ciudad en infraestructura escolar, gasto $ 0,75 en publicidad y propaganda.

Cabe destacar que, en 2018, la inversión destinada a mejorar el estado edilicio de las escuelas y construir nuevas será de $ 1.450 millones. Por lo que se reducirá un 25% en términos reales respecto al 2017.

por cada peso que gastó la Ciudad en infraestructura escolar, gasto $ 0,75 en publicidad y propaganda.

Otro eje relevante es el presupuesto ejecutado en transporte y lo proyectado para este año. En cuanto al subterráneo, se espera que el gasto en subsidios para su mantenimiento se mantenga en $ 5.900 millones. Mantener constante el gasto en esta partida, bajo una inflación esperada del 20-25%, implica un aumento en el boleto. En efecto, ya se anunció un aumento a $ 11 en abril y a $ 12,50 en junio. Sin embargo, en base a estos datos y en el marco de un proceso de licitación del servicio, pueden esperarse nuevos incrementos a medida que corra el año.

Por su parte, el gasto de infraestructura en Metrobús, un elemento que ha permitido reducir los tiempos de viaje para muchas personas, pasa de $ 660 millones a $ 115 entre 2017 y 2018, quedando sólo un quinto del crédito disponible del año pasado. Pareciera entonces que la construcción de nuevos Metrobus forma parte del pasado.

Para el subte ya se anunció un aumento del boleto a $ 11 en abril y a $ 12,50 en junio. Sin embargo, en base a estos datos y en el marco de un proceso de licitación del servicio, pueden esperarse nuevos incrementos a medida que corra el año.

Uno de los aspectos menos atendidos por la gestión de Cambiemos en la Ciudad fue el de otorgar soluciones habitacionales a los más vulnerables (tampoco brindó soluciones para las clases medias), tarea que lleva adelante el Instituto de la Vivienda (IVC), principalmente. Una característica de la gestión macrista en la Ciudad fue la subejecución de su presupuesto. En 2017, el presupuesto de esta institución fue mucho más alto que en los anteriores, donde casi todos los años cayó en términos reales (considerando la inflación). Sin embargo el año pasado se terminó gastando sólo el 56% de lo previsto, por lo que el efecto del aumento presupuestario en el organismo fue muy inferior al esperado.

En específico, la subejecución del 44% impactó en el programa dedicado a la integración y transformación de las villas porteñas, donde sólo se gastaron $ 1.400 millones de los $ 2.900 previstos. Por lo tanto, según los datos que surgen de la ejecución presupuestaria del 4to trimestre, el proceso de urbanización de la Rodrigo Bueno, Villa 20 y Playón de Chacarita, entre otros asentamientos viene muy retrasado.

Fuente: Cuenta de Inversión 2013-2016 y Ejecución Presupuestaria 2017

Para 2018, este programa cuenta con el mismo presupuesto que el año pasado. Sin embargo, su avance parecería estar más supeditado a la voluntad política que a los valores que asigne el presupuesto de la Ciudad a tal finalidad.

Por último, el gasto en personal, tanto de administración como docentes y trabajadores de la salud se calcula que cerrará en $ 90.000 millones en 2017, mientras que se presupuestaron $ 103.000 millones para este año, es decir un aumento del 14,4%, aún por debajo de la meta de inflación del BCRA, la cual cuenta con escasa credibilidad a menos de dos meses de su anuncio.

En conclusión, el paso de un año más en la gestión del Pro en la Ciudad muestra que las prioridades del gobierno porteño no han cambiado y de este modo, algunos problemas estructurales continuarán vigentes, tales como la dificultad para transportarse en la Ciudad,  la situación habitacional de los más vulnerables o la estructura edilicia de las escuelas porteñas.

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